Presentar nuestro primer LP en La Trastienda fue uno de esos momentos que quedan marcados en la historia de una banda. No solo por lo que representa subir a un escenario tan importante dentro de la escena musical, sino también por todo lo que significó hacerlo con Pulsión, un disco que reúne una etapa muy fuerte de nuestro camino.
La Trastienda es uno de esos lugares que cualquier banda de rock mira con respeto. Por su historia, por la cantidad de artistas que pasaron por ahí y por lo que implica tocar en un espacio tan identificado con la música en vivo. Para nosotros, llegar a ese escenario tuvo un peso especial: fue la confirmación de un recorrido hecho a base de canciones, ensayo, shows y mucho trabajo.
La presentación de Pulsión en ese contexto tuvo todavía más sentido. Nuestro primer LP representa una búsqueda, una identidad y una forma de sonar que venimos construyendo hace tiempo. Poder llevar esas canciones a un escenario como La Trastienda, y compartirlas ahí con la gente, hizo que esa noche tuviera una dimensión todavía más grande.
Fue una fecha importante no solo por el lugar, sino por todo lo que condensó: el crecimiento de la banda, el paso a un nuevo momento y la sensación de estar presentando nuestro primer disco largo exactamente donde queríamos hacerlo. Una noche de esas que reafirman lo que somos y empujan lo que viene.